DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES
Una posguerra que dura toda la vida
Tres vascos que fueron enviados a México durante su infancia en 1937 relatan su exilio en una película recién estrenada en Euskadi
20.12.10 - 02:32 - .
Opinión *
Nombre
Hasta el final de la Guerra Civil, unos 33.000 niños vascos fueron enviados por sus seres queridos al extranjero para protegerles de los bombardeos. Acompañados por personal educativo y sanitario, dejaron sus casas, su tierra, en lo que se preveía una ausencia temporal. Pero para la mayoría ese 'exilio' se prolongaría por el resto de sus vidas. Coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Migrantes, la fundación Idi Ezkerra y Moztu Filmak presentaron este fin de semana en las tres capitales vascas el documental 'Amaren Ideia' (La idea de mi madre), que cuenta la historia de tres niños de la guerra en su regreso a Euskadi desde México, 70 años después de su partida.
La cinta, que ha contado con la colaboración del Gobierno vasco y EiTB, es el primer documental de Maider Oleaga. Como directora acompañó a Lucía Michelena, Alfredo González y José Henales en los días previos al viaje, así como durante su estancia en el País Vasco en junio de 2008, en el marco del homenaje organizado por Idi Ezkerra. EL CORREO ha charlado con los tres protagonistas de la película para conocer de primera mano su desgarrador testimonio, el de los niños a los que la guerra arrancó de sus raíces.
Alfredo González
«Salimos vivos, así que no me quejo»
Alfredo González, natural de Irún, era el pequeño de cuatro hermanos. Huérfano de madre, tenía ocho años cuando en 1937 su padre, trabajador de la Aduana, le envió a México para alejarle del horror de la guerra. «Se creía que todo acabaría en tres meses, pero después vino la posguerra, el hambre... Al final, fue para toda la vida», relata. Alfredo cruzó el 'charco' acompañado por su hermano Emilio, que entonces contaba 11 años, pensando que aquello serían unas «vacaciones». Embarcó en Barcelona, donde se salvó «de milagro» de un bombardeo, con destino al internado de Morelia, en el que compartió estancia con otros 480 niños. «Por el camino se quedó toda una vida», sostiene.
En México eran conocidos como «los niños comunistas». «Morelia era un pueblo católico» y allí «éramos los diablos, los 'rojos'. ¡Pero qué ideas políticas ibas a tener con ocho años!», expresa. Alfredo no volvió a tener contacto alguno con su familia. «Creo que nunca supieron dónde estábamos», señala. A sus 83 años recuerda cómo todos los niños «iban como pollitos al maíz» cuando alguien gritaba «¡Cartas de España!». «Llegaron muchas, pero ninguna para nosotros», lamenta. González se escapó del internado con 13 años -su hermano se marchó antes y acabó enrolado en la Marina Mercante de EE UU-. «Era un aventurero», asegura. Alfredo trabajó en varios empleos en México, durmió en la calle y pasó temporadas en las que sólo tuvo cáscaras de naranja para llevarse a la boca. Pese a las penurias, no guarda rencor a su familia. «Seguro que pensaron: 'Mejor que se salve fuera a que muera dentro'. Salímos con vida, así que no me quejo», se sincera. «Ya no tenía a nadie en Euskadi y sólo había estudiado Primaria». Por eso se quedó en el país que le vió crecer. Alfredo, que se casó y tuvo seis hijos en México, rememora con ilusión su regreso a su tierra hace dos años. «Todo había cambiado». En un restaurante, un coro entonó el tango 'Volver'. «No pudimos evitar las lágrimas», evoca.
Lucía Michelena
«Aquel viaje nos dejó marcados para siempre»
Lucía Michelena cumplió doce años en el barco que le llevaba a México. Era tan sólo una niña cuando le tocó ejercer el papel de madre. Natural de Bayona, aunque sus progenitores procedían de Bilbao y de Irún, tuvo que hacerse cargo de sus hermanos, uno de seis y otro de dos años y medio. «Cuida de ellos, tú eres la mayor», fueron las últimas palabras que le dijo su madre antes de embarcar, mientras el más pequeño se aferraba a los brazos de su madre. «Yo no sé que haría si viese que están matando a mis hijos...», reconoce.
Michelena, que no ha olvidado su época de estudiante en el colegio bilbaíno de Atxuri, se emociona cuando echa la vista atrás, hasta su llegada a México. En el trayecto se alimentaban de pan con mantequilla y mermelada, hasta que alguien gritaba «¡pónganse los salvavidas!», «que les quedaban grandes». «Era su forma de prepararnos ante posibles bombardeos aéreos», apunta. Su hermano pequeño se perdió en el barco y no fue hasta tiempo después cuando lo localizaron en la beneficiencia de Veracruz. «Se había puesto malo y lo llevaron a la enfermería», relata Lucía, que por aquel entonces se encontraba en el internado de Moralia. El pequeño sobrevivió, pero no así el mediano de los tres, que falleció a los quince años en México. Aquel viaje fue sólo un sueño que «dejó marcados a los niños para toda la vida».
Lucía, que se convirtió en una estudiante brillante -cursó Comercio con tan sólo catorce años-, perdió el contacto con su madre, después de que ésta la culpara de la muerte de su hermano. «En cada carta me recriminaba que no había cuidado de él», revela. La herida duele todavía hoy. Tiene una hermana de setenta años a la que ni siquiera conoce. Prefiere no hablar de «las miserias». Se casó y tuvo once hijos, pese a que los médicos la dijeron que no podría quedarse embarazada. Ellos, y sus nada menos que 33 nietos, son su mayor alegría. Se quedó viuda a los 54 años y tuvo que «trabajar de sol a sol». No se considera una persona «valiente», sino «de fe». Por ello, confía en que el documental sirva para que las nuevas generaciones sepan la tragedia que deja tras de sí una guerra.
José Henales
«Desconecté de todo, de mi madre, de la guerra...»
Natural de Balmaseda, recuerda el día que tuvo que abandonar Euskadi «como si fuera ayer». «No se olvida nunca. Estábamos en guerra y separaban a los niños de su tierra», resume. José Henales tenía 9 años cuando su madre le envió a Rusia junto a su hermano mayor, de 11. Y si algo tiene claro es que él «nunca mandaría lejos a un hijo». «Sé que no fue algo bueno», opina. Preguntas como '¿por qué nos mandan fuera de casa?' o '¿por qué a mí?', han recorrido su mente durante mucho tiempo. Nunca olvidó su casa, aunque en los hogares infantiles rusos estuvieron «muy bien atendidos». «Los cuatro primeros años fueron los más felices de mi vida. Era pequeño y desconecté del todo. De la guerra, de mi madre, de mi abuela...», señala.
José volvió a ver a su madre, que había huido a Francia con otro de sus hermanos, en 1964, pero «no fue como esperaba». «Se supone que una madre es lo más grande porque es la que más te quiere, pero no sentí nada», admite. Henales prefiere recordar aquella experiencia «sin resentimiento, sin dolor», pero le resulta difícil. Nunca volvió a España. «No me ilusionaba porque nadie de mi familia me dijo que regresara. Uno siente que algo se perdió para siempre, aunque entonces eras un niño y no sabías hasta qué punto».
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martes, 21 de diciembre de 2010
martes, 13 de julio de 2010
El consistorio de Toulouse traerá a Zaragoza su visión del exilio español ( El Periódico de Aragón - 13/06/2010 )
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domingo, 24 de mayo de 2009
Un tren connmemorativo del exilio viaja a la frontera francesa con 300 personas.
Un tren connmemorativo del exilio viaja a la frontera francesa con 300 personas.
La Generalitat erige un monumento en el cerro por el que huyeron miles de republicanos
BERTRAN CAZORLA - Barcelona - 23/05/2009
Soplaba una cálida tramontana ayer por la mañana en el cerro de Belitres, donde ya se huelen los aromas mediterráneos de los matorrales que florecen. Hace setenta años, en cambio, en esa misma collada, que tiene unas vistas al mar espléndidas y separa Francia de España, "hacía un frío tremendo". Lo recuerda una mujer que entonces era una niña y subió a pie hasta allí. La guerra había terminado y ella seguía a sus padres, republicanos, hacia el exilio.
"La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaba en el convoy una mujer que lo vivió
Este sábado esta mujer ha subido a ese mismo cerro en autocar desde la estación de Portbou. Venía de Barcelona, y ha llegado hasta la última población española antes de llegar a la frontera en un tren que la Generalitat de Cataluña ha fletado para recordar el setenta aniversario del exilio republicano. A las alrededor de dos decenas de testigos del exilio les han acompañado otros dos centenares de excursionistas. Y si en 1939 los que ascendían al cerro formaban una cola de pesarosos derrotados que huían de las tropas franquistas, ahora volvían al lugar agasajados por autoridades como Joan Saura, consejero de Interior, el departamento del que depende el Memorial Democràtic, o los alcaldes de Portbou y la francesa y colindante Cerbère, además de diputados catalanes.
La mayoría de estos testigos eran niños que huían con sus padres cuando terminó la guerra. Es el caso de Amadeo Gracia, que cruzó la frontera con cuatro años y sin un pie. Lo había perdido durante un bombardeo franquista. Alguien inmortalizó su escapada en una foto que se ha hecho célebre por retratar las penurias del éxodo. EL PAÍS rescató su historia hace un lustro, y ahora Amadeo ha vuelto a la zona.
La mayoría de los testigos que ayer estaban en Belitres eran niños en 1939, pero también había alguno que escapaba como un soldado derrotado. Otros viajeros del tren ya nacieron en Francia. "La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaban en el convoy dos mujeres mayores que cruzaron la frontera en 1939.
La Generalitat calcula que más de medio millón de personas lo hizo. Y el alcalde de Portbou ha asegurado que por Belitres pasaron 149.336 mujeres, hombres y niños. Para conmemorar lo que Saura ha calificado del "peor éxodo que ha sufrido Cataluña", el Memorial Democrático del Gobierno catalán ha erigido cuatro monolitos con fotos de la época, cerca de la carretera.
Acompañaban a los viejos exiliados miembros de entidades como los Marxaires de Mataró-Canigó, una asociación excursionista que ya recuperó la ruta del exilio por los Pirineos catalanes hace años, la Asociación de Expresos Políticos o el Amical de Mauthausen, que reúne a españoles que estuvieron presos en ese campo de concentración nazi.
Personas de todas la edades, muchas ataviadas con banderas catalanas y republicanas, han subido hasta ese límite con Francia, donde la Generalitat ha erigido un monumento que recuerda los hechos del 1939 con imágenes de la época. Saura ha subrayado la importancia que tiene recordar ese éxodo, cuando hay, ha dicho, 13 millones de desplazados en el globo: "Cuando atacan la democracia y las libertades en cualquier parte del mundo, nos atacan a nosotros", ha dicho. David, un chaval de 13 años que ha ido al lugar con su familia, confirmaba: "Me ilusiona poder recordar para evitar que cosas así vuelvan a pasar", decía.
La Generalitat erige un monumento en el cerro por el que huyeron miles de republicanos
BERTRAN CAZORLA - Barcelona - 23/05/2009
Soplaba una cálida tramontana ayer por la mañana en el cerro de Belitres, donde ya se huelen los aromas mediterráneos de los matorrales que florecen. Hace setenta años, en cambio, en esa misma collada, que tiene unas vistas al mar espléndidas y separa Francia de España, "hacía un frío tremendo". Lo recuerda una mujer que entonces era una niña y subió a pie hasta allí. La guerra había terminado y ella seguía a sus padres, republicanos, hacia el exilio.
"La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaba en el convoy una mujer que lo vivió
Este sábado esta mujer ha subido a ese mismo cerro en autocar desde la estación de Portbou. Venía de Barcelona, y ha llegado hasta la última población española antes de llegar a la frontera en un tren que la Generalitat de Cataluña ha fletado para recordar el setenta aniversario del exilio republicano. A las alrededor de dos decenas de testigos del exilio les han acompañado otros dos centenares de excursionistas. Y si en 1939 los que ascendían al cerro formaban una cola de pesarosos derrotados que huían de las tropas franquistas, ahora volvían al lugar agasajados por autoridades como Joan Saura, consejero de Interior, el departamento del que depende el Memorial Democràtic, o los alcaldes de Portbou y la francesa y colindante Cerbère, además de diputados catalanes.
La mayoría de estos testigos eran niños que huían con sus padres cuando terminó la guerra. Es el caso de Amadeo Gracia, que cruzó la frontera con cuatro años y sin un pie. Lo había perdido durante un bombardeo franquista. Alguien inmortalizó su escapada en una foto que se ha hecho célebre por retratar las penurias del éxodo. EL PAÍS rescató su historia hace un lustro, y ahora Amadeo ha vuelto a la zona.
La mayoría de los testigos que ayer estaban en Belitres eran niños en 1939, pero también había alguno que escapaba como un soldado derrotado. Otros viajeros del tren ya nacieron en Francia. "La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaban en el convoy dos mujeres mayores que cruzaron la frontera en 1939.
La Generalitat calcula que más de medio millón de personas lo hizo. Y el alcalde de Portbou ha asegurado que por Belitres pasaron 149.336 mujeres, hombres y niños. Para conmemorar lo que Saura ha calificado del "peor éxodo que ha sufrido Cataluña", el Memorial Democrático del Gobierno catalán ha erigido cuatro monolitos con fotos de la época, cerca de la carretera.
Acompañaban a los viejos exiliados miembros de entidades como los Marxaires de Mataró-Canigó, una asociación excursionista que ya recuperó la ruta del exilio por los Pirineos catalanes hace años, la Asociación de Expresos Políticos o el Amical de Mauthausen, que reúne a españoles que estuvieron presos en ese campo de concentración nazi.
Personas de todas la edades, muchas ataviadas con banderas catalanas y republicanas, han subido hasta ese límite con Francia, donde la Generalitat ha erigido un monumento que recuerda los hechos del 1939 con imágenes de la época. Saura ha subrayado la importancia que tiene recordar ese éxodo, cuando hay, ha dicho, 13 millones de desplazados en el globo: "Cuando atacan la democracia y las libertades en cualquier parte del mundo, nos atacan a nosotros", ha dicho. David, un chaval de 13 años que ha ido al lugar con su familia, confirmaba: "Me ilusiona poder recordar para evitar que cosas así vuelvan a pasar", decía.
viernes, 6 de marzo de 2009
Publicado por Inés García Holgado en 6:04 0 comentarios
Etiquetas: Companys, nulidad de sumarios
BOLETÍN INFORMATIVO
"Este país es el único que no se arrepiente de su fascismo"
Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República, batalla ahora ante la Justicia para rescatar la figura del abuelo olvidado y dignificar a las víctimas de la dictadura
MIGUEL ÁNGEL MARFULL - MADRID - 27/02/2009 08:00
Era un abuelo fabuloso", recuerda Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República. Discípulo de Ramón y Cajal y profesor de Severo Ochoa, Juan Negrín interrumpió esta cadena del Nobel para entregarse a la política. "Nunca le escuché arrepentirse", trae a la memoria Carmen, que convivió con él, en París, durante 10 años. Aún reside en la misma casa. Su abuelo perdió la guerra dos veces.
Contra Franco y contra el PSOE, que lo expulsó en 1946. Su figura está nublada por la leyenda negra que forjó el franquismo sin que el Partido Socialista ayudara a limpiarla. Unos le acusaron de esquilmar las reservas del Banco de España; los otros, de perder la Guerra Civil. Su tumba, en el cementerio parisino de Père Lachaise, es difícil de encontrar. Dispuso que sobre su lápida sólo figuraran las iniciales J. N. L. Carmen Negrín batalla ahora ante la Justicia para rescatar la figura del abuelo olvidado y dignificar a las víctimas de la dictadura.
¿Cómo era Juan Negrín?
Era una persona atenta, tierna, exigente... y muy crítico, algo que nos inculcó a sus nietos.
Tenía un perfil atípico para la época: era un científico con formación internacional, varios idiomas...
En su biblioteca y en el dormitorio tenía un retrato de Erasmo de Rotterdam. Era su ídolo, eso da una idea.
¿Es uno de los personajes menos comprendidos de la II República?
Se ha querido tapar su figura, desde luego. Se entiende que lo hiciera el franquismo, por el peligro que representaba para la dictadura por su cargo. De ahí la leyenda negra que le persigue. Esta actitud se comprende menos en sus correligionarios, aunque se puede explicar desde la frustración de perder la guerra.
¿Al ser expulsado del PSOE fue doblemente derrotado?
La guerra se perdió casi desde el principio, porque el bando republicano no disponía de armas. Cuando llegó a la presidencia, logró resistir dos años más. ¿Dos años suman más muertos? Él sabía qué ocurriría si ganaba Franco, porque conocía las matanzas de los sublevados cuando conquistaban una ciudad y la limpiaban de adversarios. Por eso creyó necesario resistir, según se acercaba el comienzo de la II Guerra Mundial. Si lo hubiera conseguido, España no habría tenido 40 años de dictadura.
¿Cuál es la acusación más injusta que se ha lanzado contra Negrín?
Lo que más le dolió fue la ruptura con Indalecio Prieto, porque eran compañeros, aunque nunca le escuché atacarlo. Las otras críticas le daban igual; tenía un caparazón muy fuerte.
¿Críticas cómo el famoso envío del oro del Banco de España a Moscú?
Eso son tonterías. Los papeles están en España desde 1956 y demuestran con cuánta mala fe lo trataron.
El PSOE rehabilitó su nombre en julio de 2008. ¿Por qué tanto tiempo después?
Es lógico. El Partido Socialista siguió la línea de Prieto. Eso lo explica.
¿Qué sería necesario para reparar la figura del presidente Negrín?
"La investigación abierta por el juez Baltasar Garzón no es tiempo perdido"
Estará reparada el día que deje de oír ciertas críticas primitivas y se le conceda la notoriedad que le corresponde. Fuera, la gente acoge mi apellido con respeto. En España, sin embargo, aún hay reacciones diversas. El mejor homenaje que se le podría hacer es que se produjera realmente una reconciliación y que la historia de aquellos años sea mejor conocida.
Cuando se pide reparación para las víctimas de la dictadura, la derecha advierte del peligro de reabrir heridas
¿Qué heridas? ¿Quiénes fueron los heridos? Esencialmente los que defendieron la legalidad. No reabrimos ninguna herida. Pedimos, simplemente, un mínimo de justicia.
A Negrín le fue arrebatada su nacionalidad. ¿Se le debería restituir de manera simbólica como muestra de respeto a un presidente del Gobierno español?
Cada vez que viajaba, escribía la palabra "español" cuando preguntaban por su nacionalidad, luego se lo tachaban, pero volvía a hacerlo. Siempre se sintió español.
¿Qué opina de la Ley de Memoria Histórica?
Se queda un poco corta y tiene algunos defectos. Deja asuntos pendientes: los juicios sumarios o las desapariciones, por ejemplo. ¿Que no se puede meter en la cárcel a la gente que quizá lo hubiera merecido? ¿Qué ya están muertos? Tanto mejor para ellos, pero queda cierta frustración en sus víctimas.
¿Por qué no es posible hacer en España lo que sí se ha conseguido en Argentina o en Chile?
Habría que preguntar a la Justicia. Para empezar, hay una falta de conciencia política y de conocimiento. Luego, puede haber otras implicaciones, costes económicos... No lo sé.
¿Le falta valentía al Gobierno para encarar la Memoria Histórica?
"La Ley de Memoria Histórica se queda un poco corta y tiene algunos defectos"
No me corresponde a mí hacer esa crítica. El Gobierno ha hecho un gran esfuerzo, pero quedan muchas huellas del fascismo. Comparemos Alemania con España: tuvieron dos gobiernos fascistas que practicaron el genocidio. En Alemania sí han tomado conciencia y se ha prohibido fomentar esa ideología. Aquí no; aquí es parte de nuestra vida cotidiana. España tiene el triste privilegio de ser el único país que ha sido fascista y que nunca se ha arrepentido de serlo.
¿Por qué se personó en la causa iniciada por el juez Garzón contra el franquismo?
Es lo mínimo que podía hacer por la historia de mi familia. La investigación del juez no es tiempo perdido.
Negrín acumuló un archivo de enorme importancia que se encuentra fuera de España y administra usted. ¿Cuándo podrán regresar esos fondos?
Por mí, lo más pronto posible. Pero hay un pequeño problema técnico y financiero. Hay que microfilmarlo antes y eso precisa de medios.
¿No le ha ofrecido ayuda el Ministerio de Cultura?
Estamos en negociaciones.
¿Los fondos viajarían a Canarias o a Salamanca?
Negrín nació en Canarias. Yo había pensado llevarlos allí antes de que se interesara Cultura. Además, Internet facilita que no importe tanto dónde se encuentren físicamente.
¿Cuál es la joya de la corona de ese archivo?
Cada historiador, según lo que busque, encontrará muchas joyas. Esos fondos preservan la memoria de la presidencia del Gobierno durante la Guerra Civil y el exilio.
¿Concede a algún documento un valor sentimental especial?
La carta en la que el presidente de México Lázaro Cárdenas aceptó que pudieran ir todos los refugiados españoles a su país. Es un texto de una página, manuscrito en papel azul, y sellado con el escudo mexicano. Para mí, tiene un significado especial.
¿Esa carta estará pronto en España?
Siendo optimista, en un año, y si soy pesimista, quizá en dos.
El Supremo rechaza su recurso en la Audiencia Nacional
La sala de lo penal del Tribunal Supremo rechazó ayer uno de los recursos que Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República, puso ante el pleno de la Audiencia Nacional. Su recurso atacaba dos decisiones de este tribunal relacionadas con la causa abierta por el juez Baltasar Garzón en relación con los crímenes del franquismo.
El primero de ellos, rechazado ayer, niega que los jueces de la Audiencia prevaricaran (tomar una decisión a sabiendas de que es injusta) al paralizar la apertura de fosas ordenada por Garzón. Ahora falta que el Supremo decida sobre la competencia de la Audiencia para juzgar los delitos que pretendía investigar el juez. Carmen Negrín espera ahora que el Supremo devuelva la competencia a Garzón.
*Fuente: Público.es, 27 de febrero de 2009
http://www.publico.es:80/espana/204640/pais/unico/arrepiente
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BOLETÍN INFORMATIVO
"Este país es el único que no se arrepiente de su fascismo"
Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República, batalla ahora ante la Justicia para rescatar la figura del abuelo olvidado y dignificar a las víctimas de la dictadura
MIGUEL ÁNGEL MARFULL - MADRID - 27/02/2009 08:00
Era un abuelo fabuloso", recuerda Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República. Discípulo de Ramón y Cajal y profesor de Severo Ochoa, Juan Negrín interrumpió esta cadena del Nobel para entregarse a la política. "Nunca le escuché arrepentirse", trae a la memoria Carmen, que convivió con él, en París, durante 10 años. Aún reside en la misma casa. Su abuelo perdió la guerra dos veces.
Contra Franco y contra el PSOE, que lo expulsó en 1946. Su figura está nublada por la leyenda negra que forjó el franquismo sin que el Partido Socialista ayudara a limpiarla. Unos le acusaron de esquilmar las reservas del Banco de España; los otros, de perder la Guerra Civil. Su tumba, en el cementerio parisino de Père Lachaise, es difícil de encontrar. Dispuso que sobre su lápida sólo figuraran las iniciales J. N. L. Carmen Negrín batalla ahora ante la Justicia para rescatar la figura del abuelo olvidado y dignificar a las víctimas de la dictadura.
¿Cómo era Juan Negrín?
Era una persona atenta, tierna, exigente... y muy crítico, algo que nos inculcó a sus nietos.
Tenía un perfil atípico para la época: era un científico con formación internacional, varios idiomas...
En su biblioteca y en el dormitorio tenía un retrato de Erasmo de Rotterdam. Era su ídolo, eso da una idea.
¿Es uno de los personajes menos comprendidos de la II República?
Se ha querido tapar su figura, desde luego. Se entiende que lo hiciera el franquismo, por el peligro que representaba para la dictadura por su cargo. De ahí la leyenda negra que le persigue. Esta actitud se comprende menos en sus correligionarios, aunque se puede explicar desde la frustración de perder la guerra.
¿Al ser expulsado del PSOE fue doblemente derrotado?
La guerra se perdió casi desde el principio, porque el bando republicano no disponía de armas. Cuando llegó a la presidencia, logró resistir dos años más. ¿Dos años suman más muertos? Él sabía qué ocurriría si ganaba Franco, porque conocía las matanzas de los sublevados cuando conquistaban una ciudad y la limpiaban de adversarios. Por eso creyó necesario resistir, según se acercaba el comienzo de la II Guerra Mundial. Si lo hubiera conseguido, España no habría tenido 40 años de dictadura.
¿Cuál es la acusación más injusta que se ha lanzado contra Negrín?
Lo que más le dolió fue la ruptura con Indalecio Prieto, porque eran compañeros, aunque nunca le escuché atacarlo. Las otras críticas le daban igual; tenía un caparazón muy fuerte.
¿Críticas cómo el famoso envío del oro del Banco de España a Moscú?
Eso son tonterías. Los papeles están en España desde 1956 y demuestran con cuánta mala fe lo trataron.
El PSOE rehabilitó su nombre en julio de 2008. ¿Por qué tanto tiempo después?
Es lógico. El Partido Socialista siguió la línea de Prieto. Eso lo explica.
¿Qué sería necesario para reparar la figura del presidente Negrín?
"La investigación abierta por el juez Baltasar Garzón no es tiempo perdido"
Estará reparada el día que deje de oír ciertas críticas primitivas y se le conceda la notoriedad que le corresponde. Fuera, la gente acoge mi apellido con respeto. En España, sin embargo, aún hay reacciones diversas. El mejor homenaje que se le podría hacer es que se produjera realmente una reconciliación y que la historia de aquellos años sea mejor conocida.
Cuando se pide reparación para las víctimas de la dictadura, la derecha advierte del peligro de reabrir heridas
¿Qué heridas? ¿Quiénes fueron los heridos? Esencialmente los que defendieron la legalidad. No reabrimos ninguna herida. Pedimos, simplemente, un mínimo de justicia.
A Negrín le fue arrebatada su nacionalidad. ¿Se le debería restituir de manera simbólica como muestra de respeto a un presidente del Gobierno español?
Cada vez que viajaba, escribía la palabra "español" cuando preguntaban por su nacionalidad, luego se lo tachaban, pero volvía a hacerlo. Siempre se sintió español.
¿Qué opina de la Ley de Memoria Histórica?
Se queda un poco corta y tiene algunos defectos. Deja asuntos pendientes: los juicios sumarios o las desapariciones, por ejemplo. ¿Que no se puede meter en la cárcel a la gente que quizá lo hubiera merecido? ¿Qué ya están muertos? Tanto mejor para ellos, pero queda cierta frustración en sus víctimas.
¿Por qué no es posible hacer en España lo que sí se ha conseguido en Argentina o en Chile?
Habría que preguntar a la Justicia. Para empezar, hay una falta de conciencia política y de conocimiento. Luego, puede haber otras implicaciones, costes económicos... No lo sé.
¿Le falta valentía al Gobierno para encarar la Memoria Histórica?
"La Ley de Memoria Histórica se queda un poco corta y tiene algunos defectos"
No me corresponde a mí hacer esa crítica. El Gobierno ha hecho un gran esfuerzo, pero quedan muchas huellas del fascismo. Comparemos Alemania con España: tuvieron dos gobiernos fascistas que practicaron el genocidio. En Alemania sí han tomado conciencia y se ha prohibido fomentar esa ideología. Aquí no; aquí es parte de nuestra vida cotidiana. España tiene el triste privilegio de ser el único país que ha sido fascista y que nunca se ha arrepentido de serlo.
¿Por qué se personó en la causa iniciada por el juez Garzón contra el franquismo?
Es lo mínimo que podía hacer por la historia de mi familia. La investigación del juez no es tiempo perdido.
Negrín acumuló un archivo de enorme importancia que se encuentra fuera de España y administra usted. ¿Cuándo podrán regresar esos fondos?
Por mí, lo más pronto posible. Pero hay un pequeño problema técnico y financiero. Hay que microfilmarlo antes y eso precisa de medios.
¿No le ha ofrecido ayuda el Ministerio de Cultura?
Estamos en negociaciones.
¿Los fondos viajarían a Canarias o a Salamanca?
Negrín nació en Canarias. Yo había pensado llevarlos allí antes de que se interesara Cultura. Además, Internet facilita que no importe tanto dónde se encuentren físicamente.
¿Cuál es la joya de la corona de ese archivo?
Cada historiador, según lo que busque, encontrará muchas joyas. Esos fondos preservan la memoria de la presidencia del Gobierno durante la Guerra Civil y el exilio.
¿Concede a algún documento un valor sentimental especial?
La carta en la que el presidente de México Lázaro Cárdenas aceptó que pudieran ir todos los refugiados españoles a su país. Es un texto de una página, manuscrito en papel azul, y sellado con el escudo mexicano. Para mí, tiene un significado especial.
¿Esa carta estará pronto en España?
Siendo optimista, en un año, y si soy pesimista, quizá en dos.
El Supremo rechaza su recurso en la Audiencia Nacional
La sala de lo penal del Tribunal Supremo rechazó ayer uno de los recursos que Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República, puso ante el pleno de la Audiencia Nacional. Su recurso atacaba dos decisiones de este tribunal relacionadas con la causa abierta por el juez Baltasar Garzón en relación con los crímenes del franquismo.
El primero de ellos, rechazado ayer, niega que los jueces de la Audiencia prevaricaran (tomar una decisión a sabiendas de que es injusta) al paralizar la apertura de fosas ordenada por Garzón. Ahora falta que el Supremo decida sobre la competencia de la Audiencia para juzgar los delitos que pretendía investigar el juez. Carmen Negrín espera ahora que el Supremo devuelva la competencia a Garzón.
*Fuente: Público.es, 27 de febrero de 2009
http://www.publico.es:80/espana/204640/pais/unico/arrepiente
martes, 13 de enero de 2009
MALAQUIAS GIL ARANGETUI MAESTRO una calle en su nombre en República Dominicana
Calle Malaquías Gil Arantegui, en Serrallés.
Calles y avenidas
Maestro Malaquías Gil Arantegui
Tras salir de un campo de concentración en Francia vino a Barahona, casó y se instaló en esta tierra donde es recordado por su dedicación a nutrir de enseñanzas a muchos dominicanos que se hicieron profesionales
Escrito por: ÁNGELA PEÑA (a.pena@hoy.com.do)
En República Dominicana le recuerdan con veneración innumerables profesionales que se nutrieron de su sabiduría en aulas universitarias, institutos comerciales, escuelas secundarias. Organismos públicos y privados se beneficiaron de programas, técnicas, metodologías, reformas y reglamentos que introdujo en la enseñanza. Pero pocos conocieron al soldado del Partido Socialista Obrero Español que a los 18 años se afilió a la Unión General de Trabajadores y al comenzar la Guerra Civil en su país se incorporó a la lucha como alférez y comisario de dos brigadas del Ejército Republicano.
Malaquías Gil Arantegui, el consagrado maestro de invariables saco, corbata, sombrero y paraguas que acudía a pie a clases y trabajos no solo para ejercitarse sino porque consideraba la caminata como su tiempo para pensar, fue un revolucionario permanente que se libró de dos intentos de deportación en el trujillato, con sensibilidad y compasión tan especiales por los pobres que se despojaba de sus ropas para vestirlos y menguaba su salario para becar estudiantes sin medios económicos.
Menor de seis hijos de Malaquías Gil Pelacho, próspero industrial de muebles, fue el único en la familia que se incorporó a la promoción del bien común y la justicia, influenciado por José Gaos, su maestro que fue discípulo predilecto de Ortega y Gasset.
Luego de estar en campos de concentración en Francia, en 1939 recibió un visado para Santo Domingo donde pensó vendría de paso en el vapor “Flandes” para reunirse con una hermana en Chile, pero estando de maestro normal en Barahona conoció a Carmen Leah Fiallo Suazo con quien casó el 31 de mayo de 1941. No salió de esta tierra hasta 1966 cuando retornó a su Madre Patria para tratarse un derrame cerebral que le provocó un estudiante de la UASD al vocearle: “Malaquías, español franquista, vete!”.
Laura del Pilar, que heredó del eminente escritor sus luces intelectuales y sus libros, comenta mencionando al irreverente líder estudiantil: “Llamarle franquista a una persona que tuvo 47 años de exilio por no serlo, y que cuando salió de España a todos sus hermanos los metieron presos porque no lo pudieron encontrar a él para matarlo, sólo podía hacerlo el fanatismo, la obcecación de una persona que no piensa”. Felizmente, el profesor sobrepasó la adversidad que contrarió hasta el dolor su corazón de rebelde contra el abuso.
Del ilustre sabio habla también Leah Fermina, de cuyos ojos brotan lágrimas ante las remembranzas sobre su progenitor. La otra hija es Rosa del Carmen Gil Fiallo.
“Desde el alba hasta el crepúsculo”. Nació en Zaragoza el 15 de septiembre de 1912. Su madre era Rosa Arantegui Blasco. Malaquías quedó huérfano muy niño y lo criaron Fermina, hermana de su padre, y su esposo Andrés. Allá estudió filosofía, letras, geografía, historia, y se graduó con Premio Extraordinario. Fue profesor ayudante de Historia Medieval. A los 20 años era catedrático de Segunda Enseñanza en un Instituto de la ciudad de Jaca, del que fue subdirector.
Aquí, luego de breve tiempo en Barahona se trasladó a la capital y fue profesor en la Escuela de Peritos Contadores, Instituto de Señoritas Salomé Ureña, Colegio Calasanz, Universidades Autónoma de Santo Domingo y Pedro Henríquez Ureña, de la cual fue fundador decano de Humanidades. En 1963 fue experto de la UNESCO en Colombia y durante 20 años técnico de la Secretaría de Educación donde dirigió el Instituto de Investigaciones Psicopedagógicas. Laboró un decenio en APEC como asesor de los Centros de Educación a Distancia.
Impartía pedagogía, historia, geografía, introducción a la educación, español, literatura española, entre otras materias, y orientó programas de reformas para la secundaria, bachilleratos vocacionales, convalidaciones y formación en humanidades
Laura y Leah rememoran las invariables visitas sabatinas junto a él a la librería de los Escoffet, y los recorridos de la familia completa por la “Feria de la Paz” así como los almuerzos dominicales en “El Trianon”. “Por las noches sostenía con nosotras largas conversaciones sobre arte, literatura, historia, política, pedagogía, geografía”. En cada llegada de Laura a la casa, le preguntaba si había llevado libros nuevos.
Tocaba música española todas las mañanas. Los amigos, dicen, se deleitaban “viéndolo bailar con mamá, ella merengue y él llevándola al ritmo de pasodoble”.
De baja estatura, fuerte de musculatura, espalda ancha y ojos entre gris y amarillo claro, piel blanca y cabello negro, de temperamento apacible, “siempre encontraba solución a todos los problemas”, afirman las hermanas que ponen de manifiesto el amor y la ternura que don Malaquías entregó como esposo y padre.
Laura no olvida su madrugar para poner la mesa del desayuno antes de partir a sus faenas. “Volvía al mediodía, almorzaba, dormía su siesta mediterránea y al levantarse se bañaba y antes de ir a clases se paraba en la ventana de su biblioteca a rezar. Pedía a Dios morir en plenitud de facultades, no hacer agonía ni quedar inválido para no depender de nadie. Y así fue”, declara. Falleció en Zaragoza el ocho de agosto de 1988, víctima de un fulminante derrame cerebral. Fue sepultado en Santo Domingo, como pidió en vida pues “decía que ésta era su Patria paralela, le parecía poco decir que era su segunda patria”.
Laura exclama que el ejemplo que les dejó lo resume una frase que repetía: “Aprendamos toda la vida, desde el alba hasta el crepúsculo”.
Entre sus obras publicadas están “Concepto y didáctica de la geografía”, “Limitaciones educativas”, “Periodos históricos de la Historiografía Moderna” y “La Primera Constitución Dominicana”, en colaboración con Javier Malagón Barceló.
Zoom
La calle
El 18 de diciembre de 1990 fue designada “Malaquías Gil” la antigua calle “C” del ensanche Serrallés. La denominación fue promovida por Dennis R. Simó, presidente de la Junta Directiva de los Centros APEC de Educación a Distancia. Nace en la Filomena Gómez de Cova, donde vivió la familia Gil Fiallo, y termina en la José Amado Soler.
Calles y avenidas
Maestro Malaquías Gil Arantegui
Tras salir de un campo de concentración en Francia vino a Barahona, casó y se instaló en esta tierra donde es recordado por su dedicación a nutrir de enseñanzas a muchos dominicanos que se hicieron profesionales
Escrito por: ÁNGELA PEÑA (a.pena@hoy.com.do)
En República Dominicana le recuerdan con veneración innumerables profesionales que se nutrieron de su sabiduría en aulas universitarias, institutos comerciales, escuelas secundarias. Organismos públicos y privados se beneficiaron de programas, técnicas, metodologías, reformas y reglamentos que introdujo en la enseñanza. Pero pocos conocieron al soldado del Partido Socialista Obrero Español que a los 18 años se afilió a la Unión General de Trabajadores y al comenzar la Guerra Civil en su país se incorporó a la lucha como alférez y comisario de dos brigadas del Ejército Republicano.
Malaquías Gil Arantegui, el consagrado maestro de invariables saco, corbata, sombrero y paraguas que acudía a pie a clases y trabajos no solo para ejercitarse sino porque consideraba la caminata como su tiempo para pensar, fue un revolucionario permanente que se libró de dos intentos de deportación en el trujillato, con sensibilidad y compasión tan especiales por los pobres que se despojaba de sus ropas para vestirlos y menguaba su salario para becar estudiantes sin medios económicos.
Menor de seis hijos de Malaquías Gil Pelacho, próspero industrial de muebles, fue el único en la familia que se incorporó a la promoción del bien común y la justicia, influenciado por José Gaos, su maestro que fue discípulo predilecto de Ortega y Gasset.
Luego de estar en campos de concentración en Francia, en 1939 recibió un visado para Santo Domingo donde pensó vendría de paso en el vapor “Flandes” para reunirse con una hermana en Chile, pero estando de maestro normal en Barahona conoció a Carmen Leah Fiallo Suazo con quien casó el 31 de mayo de 1941. No salió de esta tierra hasta 1966 cuando retornó a su Madre Patria para tratarse un derrame cerebral que le provocó un estudiante de la UASD al vocearle: “Malaquías, español franquista, vete!”.
Laura del Pilar, que heredó del eminente escritor sus luces intelectuales y sus libros, comenta mencionando al irreverente líder estudiantil: “Llamarle franquista a una persona que tuvo 47 años de exilio por no serlo, y que cuando salió de España a todos sus hermanos los metieron presos porque no lo pudieron encontrar a él para matarlo, sólo podía hacerlo el fanatismo, la obcecación de una persona que no piensa”. Felizmente, el profesor sobrepasó la adversidad que contrarió hasta el dolor su corazón de rebelde contra el abuso.
Del ilustre sabio habla también Leah Fermina, de cuyos ojos brotan lágrimas ante las remembranzas sobre su progenitor. La otra hija es Rosa del Carmen Gil Fiallo.
“Desde el alba hasta el crepúsculo”. Nació en Zaragoza el 15 de septiembre de 1912. Su madre era Rosa Arantegui Blasco. Malaquías quedó huérfano muy niño y lo criaron Fermina, hermana de su padre, y su esposo Andrés. Allá estudió filosofía, letras, geografía, historia, y se graduó con Premio Extraordinario. Fue profesor ayudante de Historia Medieval. A los 20 años era catedrático de Segunda Enseñanza en un Instituto de la ciudad de Jaca, del que fue subdirector.
Aquí, luego de breve tiempo en Barahona se trasladó a la capital y fue profesor en la Escuela de Peritos Contadores, Instituto de Señoritas Salomé Ureña, Colegio Calasanz, Universidades Autónoma de Santo Domingo y Pedro Henríquez Ureña, de la cual fue fundador decano de Humanidades. En 1963 fue experto de la UNESCO en Colombia y durante 20 años técnico de la Secretaría de Educación donde dirigió el Instituto de Investigaciones Psicopedagógicas. Laboró un decenio en APEC como asesor de los Centros de Educación a Distancia.
Impartía pedagogía, historia, geografía, introducción a la educación, español, literatura española, entre otras materias, y orientó programas de reformas para la secundaria, bachilleratos vocacionales, convalidaciones y formación en humanidades
Laura y Leah rememoran las invariables visitas sabatinas junto a él a la librería de los Escoffet, y los recorridos de la familia completa por la “Feria de la Paz” así como los almuerzos dominicales en “El Trianon”. “Por las noches sostenía con nosotras largas conversaciones sobre arte, literatura, historia, política, pedagogía, geografía”. En cada llegada de Laura a la casa, le preguntaba si había llevado libros nuevos.
Tocaba música española todas las mañanas. Los amigos, dicen, se deleitaban “viéndolo bailar con mamá, ella merengue y él llevándola al ritmo de pasodoble”.
De baja estatura, fuerte de musculatura, espalda ancha y ojos entre gris y amarillo claro, piel blanca y cabello negro, de temperamento apacible, “siempre encontraba solución a todos los problemas”, afirman las hermanas que ponen de manifiesto el amor y la ternura que don Malaquías entregó como esposo y padre.
Laura no olvida su madrugar para poner la mesa del desayuno antes de partir a sus faenas. “Volvía al mediodía, almorzaba, dormía su siesta mediterránea y al levantarse se bañaba y antes de ir a clases se paraba en la ventana de su biblioteca a rezar. Pedía a Dios morir en plenitud de facultades, no hacer agonía ni quedar inválido para no depender de nadie. Y así fue”, declara. Falleció en Zaragoza el ocho de agosto de 1988, víctima de un fulminante derrame cerebral. Fue sepultado en Santo Domingo, como pidió en vida pues “decía que ésta era su Patria paralela, le parecía poco decir que era su segunda patria”.
Laura exclama que el ejemplo que les dejó lo resume una frase que repetía: “Aprendamos toda la vida, desde el alba hasta el crepúsculo”.
Entre sus obras publicadas están “Concepto y didáctica de la geografía”, “Limitaciones educativas”, “Periodos históricos de la Historiografía Moderna” y “La Primera Constitución Dominicana”, en colaboración con Javier Malagón Barceló.
Zoom
La calle
El 18 de diciembre de 1990 fue designada “Malaquías Gil” la antigua calle “C” del ensanche Serrallés. La denominación fue promovida por Dennis R. Simó, presidente de la Junta Directiva de los Centros APEC de Educación a Distancia. Nace en la Filomena Gómez de Cova, donde vivió la familia Gil Fiallo, y termina en la José Amado Soler.
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