Bachelet celebrará el 70 aniversario de la llegada de refugiados españoles
Por Agencia EFE – hace 4 días
Santiago de Chile, 26 ago (EFE).- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, invitará a refugiados de la Guerra Civil española que llegaron a Valparaíso en el barco Winnipeg, en el marco de la conmemoración del 70 aniversario de su arribo, informaron hoy a Efe fuentes de la Asociación Winnipeg.
Bachelet y los miembros de esta asociación, integrada por los refugiados que llegaron en 1939 a Chile y sus familiares y amigos, celebrarán el próximo miércoles en el Palacio de La Moneda el aniversario de la llegada de alrededor de 2.300 refugiados al puerto chileno en un barco fletado por el poeta Pablo Neruda.
Entre el uno y el ocho de septiembre se desarrollarán varias actividades conmemorativas, entre las que se incluyen exposiciones fotográficas, conferencias y recitales líricos.
Los pintores Roser Bru y José Balmes, y el ingeniero Víctor Pey, todos ellos pasajeros del Winnipeg, participarán en una mesa redonda, mientras que el 3 de septiembre, coincidiendo con el día que la nave llegó a Chile, los refugiados rendirán un homenaje a Pablo Neruda con un viaje a la casa del poeta en Isla Negra.
Las actividades continuarán el 4 y el 8 de septiembre con conferencias y recitales líricos de los poetas Bejamín Prado, Mario Lorca y Julio Gálvez Barraza, en la casa de Neruda en Santiago, "La Chascona", y en la Biblioteca Nacional.
Pablo Neruda conoció la situación de los refugiados españoles en campos de concentración franceses durante su etapa de cónsul chileno en Barcelona y Madrid.
A su regreso a Chile, en 1937, convenció al entonces presidente Pedro Aguirre Cerda para fletar un barco para trasladar a algunos refugiados a Chile para ofrecerles una vida mejor.
En 1939, el poeta viajó a Francia con este propósito, donde recibió miles de solicitudes de españoles refugiados que querían embarcarse en el Winnipeg rumbo al continente americano.
Ayudado por el ex gobierno republicano español, Neruda seleccionó las familias de refugiados que partieron desde el puerto Trompeloup-Pauillac, cerca de Burdeos, en un antiguo carguero francés llamado Winnipeg el 4 de agosto de 1939.
Un mes más tarde, "el más grande poema de Neruda", tal y como calificó el poeta la hazaña, arribó al puerto chileno de Valparaíso.
José Balmes, uno de los refugiados españoles que llegó cuando tenía 12 años junto a su familia, valoró el esfuerzo del gobierno del presidente Cerda, que les mantuvo durante seis meses a su llegada, y aseguró a Efe que "la acogida del gobierno chileno fue una cosa maravillosa".
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domingo, 30 de agosto de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
"El exilio es un tema espinoso, complejo y difícil"
Gonzalo Celorio. | A.H.
Gonzalo Celorio, escritor mexicano, estuvo en los cursos de la Uned
Gonzalo Celorio es uno de los autores mexicanos más conocidos en sus vertientes de editor, ensayista, narrador y crítico literario. Narrador y ensayista, es profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Cubana. Ha sido distinguido con los Premios Periodismo Cultural y Nacional de Novela y estuvo en los cursos de verano de la Uned de Barbastro.
Ángel HUGUET08/07/2009
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BARBASTRO.- El fenómeno migratorio, analizado en los Cursos de Verano de la Uned, permitió a Gonzalo Celorio la posibilidad de asistir a una ponencia basada en el libro "El recetario de mi vida", escrito por la mexicana Rosa Seco, sobre la vida de sus padres Águeda Mata, natural de Coscojuela de Sobrarbe, y José Seco, alcalde republicano de Barbastro. Celorio es autor de varias novelas, la más reciente "Tres lindas cubanas" y doce libros, el último "Cañones subversivos" (Tusquets), testimonio de formación donde destacan los nombres de Alejo Carpentier, Julio Cortázar o Gabriel García Márquez.
Sin embargo, a Barbastro le atrajo un libro "familiar" de pretensiones modestas, que ha sorprendido a los lectores. "Rosita ha escrito una biografía a través de un recurso tan brillante como las recetas de cocina para contar el itinerario a lo largo de la vida de sus padres, que incluye el estallido de la Guerra Civil, en Barbastro, campo de concentración en Francia, exilio y vida en México. El recetario ha sido buen pretexto para contar, muy bien, una vida". Destaca la importancia de las migraciones y el exilio. "Es muy importante que se dedique el curso a un tema espinoso, complejo, difícil y no siempre conocido. España aún no ha sabido conocer con profundidad qué pasó con la España peregrina del exilio. Los testimonios escuchados en Barbastro contribuirán mucho al conocimiento de la otra parte para que haya una visión más equilibrada y justa de la historia".
En su país se habla todavía del exilio. "Es un asunto muy importante. El sentido del exilio y el ideario de la República han quedado de generación en generación, los hijos, nietos y bisnietos tienen clara conciencia de su origen. Los exiliados españoles enriquecieron muchísimo la vida cultural de México, en todos los sentidos". Hace veinte años, con motivo de los 50 del exilio, "se organizó un gran homenaje en la Universidad de México y se recordó a españoles destacados en varias áreas, Humanidades, Filosofía, Historia, Literatura, Bioquímica, Astronomía, Música, Cine, Arquitectura… En casi todas las parcelas del saber hubo exiliados que ejercieron liderazgos y formaron alumnos".
La huella aún es alargada, "es indeleble y los resultados ahí están". Celorio viene con frecuencia a España, presume de "nieto nacido en Cataluña", y se considera muy vinculado al país donde nació su madre.
Gonzalo Celorio. | A.H.
Gonzalo Celorio, escritor mexicano, estuvo en los cursos de la Uned
Gonzalo Celorio es uno de los autores mexicanos más conocidos en sus vertientes de editor, ensayista, narrador y crítico literario. Narrador y ensayista, es profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Cubana. Ha sido distinguido con los Premios Periodismo Cultural y Nacional de Novela y estuvo en los cursos de verano de la Uned de Barbastro.
Ángel HUGUET08/07/2009
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BARBASTRO.- El fenómeno migratorio, analizado en los Cursos de Verano de la Uned, permitió a Gonzalo Celorio la posibilidad de asistir a una ponencia basada en el libro "El recetario de mi vida", escrito por la mexicana Rosa Seco, sobre la vida de sus padres Águeda Mata, natural de Coscojuela de Sobrarbe, y José Seco, alcalde republicano de Barbastro. Celorio es autor de varias novelas, la más reciente "Tres lindas cubanas" y doce libros, el último "Cañones subversivos" (Tusquets), testimonio de formación donde destacan los nombres de Alejo Carpentier, Julio Cortázar o Gabriel García Márquez.
Sin embargo, a Barbastro le atrajo un libro "familiar" de pretensiones modestas, que ha sorprendido a los lectores. "Rosita ha escrito una biografía a través de un recurso tan brillante como las recetas de cocina para contar el itinerario a lo largo de la vida de sus padres, que incluye el estallido de la Guerra Civil, en Barbastro, campo de concentración en Francia, exilio y vida en México. El recetario ha sido buen pretexto para contar, muy bien, una vida". Destaca la importancia de las migraciones y el exilio. "Es muy importante que se dedique el curso a un tema espinoso, complejo, difícil y no siempre conocido. España aún no ha sabido conocer con profundidad qué pasó con la España peregrina del exilio. Los testimonios escuchados en Barbastro contribuirán mucho al conocimiento de la otra parte para que haya una visión más equilibrada y justa de la historia".
En su país se habla todavía del exilio. "Es un asunto muy importante. El sentido del exilio y el ideario de la República han quedado de generación en generación, los hijos, nietos y bisnietos tienen clara conciencia de su origen. Los exiliados españoles enriquecieron muchísimo la vida cultural de México, en todos los sentidos". Hace veinte años, con motivo de los 50 del exilio, "se organizó un gran homenaje en la Universidad de México y se recordó a españoles destacados en varias áreas, Humanidades, Filosofía, Historia, Literatura, Bioquímica, Astronomía, Música, Cine, Arquitectura… En casi todas las parcelas del saber hubo exiliados que ejercieron liderazgos y formaron alumnos".
La huella aún es alargada, "es indeleble y los resultados ahí están". Celorio viene con frecuencia a España, presume de "nieto nacido en Cataluña", y se considera muy vinculado al país donde nació su madre.
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domingo, 14 de junio de 2009
Hace 70 años Veracruz abrió sus brazos a los exiliados españoles
Hace 70 años Veracruz abrió sus brazos a los exiliados españoles
En el Sinaia, el primer barco de los 16 que llegaron entre 1939 y 1942, venían mil 681 refugiados, derrotados en lo inmediato y triunfadores a la larga de la cruenta Guerra Civil española (1936-1939).
Veracruz, Veracruz.- Hace 70 años, el 13 de junio de 1939, el puerto de Veracruz, el "tres veces heroico", el "puerto de entrada" de lo bueno y lo malo de la civilización occidental, la "puerta de la libertad", concentraba su inagotable energía y capacidad bullanguera en el malecón.
Estaba por atracar un vapor: era el buque francés Sinaia, que sería historia, leyenda y símbolo del exilio español y de la solidaridad mexicana.
Bandas de guerra, comparsas, discursos, fiesta, libertad y fraternidad eran el aliento que los porteños daban a los diezmados republicanos españoles que ese día comenzaban su exilio en este país, la gran mayoría para siempre.
Era la generosidad de una diplomacia y un gobierno progresistas, encabezado por el presidente Lázaro Cárdenas, nutrido de un pueblo que, con mil problemas, tenía más de tres razones para la esperanza, la principal: un proyecto de nación.
En el Sinaia, el primer barco de los 16 que llegaron entre 1939 y 1942, venían mil 681 refugiados, derrotados en lo inmediato y triunfadores a la larga de la cruenta Guerra Civil española (1936-1939).
Huían de la represión desatada tras la llegada al poder del general Francisco Franco, quien desde el corporativismo y el conservadurismo gobernaría España hasta su muerte, en 1975.
Xirau, Sánchez Vázquez, Gaos
Entre los que serían nuevos mexicanos venían de distintas regiones de España figuras ya consolidadas o futuras como el niño Tomás Segovia, quien acababa de cumplir 12 años y después se convertiría en un importante poeta; el joven de 15 años Ramón Xirau, a la postre poeta y pensador; el poeta y filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, con apenas 23 años; el reconocido filósofo José Gaos, con 38 años; y el poeta Pedro Garfias, integrante de la generación del 27, también con 38 años.
Y con ellos venían fotógrafos, dibujantes, pintores, científicos, mineros, agricultores, ganaderos, albañiles, artesanos, empleados, comerciantes, médicos, abogados y profesores. Todos combatientes por la libertad y defensores del gobierno legal y democrático de la Segunda República Española. Aquí en México serían recibidos por personajes como Alfonso Reyes, Daniel Cosío Villegas, Isidro Fabela y Fernando Gamboa.
Cincuenta años después, en 1989, un Sánchez Vázquez de 73 años escribiría al recordarse como "pasajero común y corriente" de aquel barco: “En verdad, la del Sinaia fue la primera expedición colectiva de exiliados, a la que siguieron poco después las del Ipanema y Mexique. Las tres, a diferencia de la del grupo de eminentes intelectuales que las había precedido, no respondían a una rigurosa selectividad intelectual y reflejaban en su composición la diversidad social, ideológica, política y profesional del pueblo que había hecho la guerra. Fue pues, propiamente terminada la guerra, la llegada del Sinaia a Veracruz la que marcó el comienzo de la larga marcha del exilio en México.”
Foto
Y no era en realidad la primera camada de refugiados con motivo de la Guerra Givil, pues en 1937 ya había desembarcado desde la convulsa España el primer cargamento de nuevos mexicanos, en las personas de unos 500 niños que luego se les llamaría de Morelia y quienes, luego también, nutrirían uno de los capítulos esenciales de esta historiografía y leyenda –ambas importantes– del exilio y la solidaridad.
La fiesta porteña veracruzana no era tampoco la primera algarabía en la adversidad que experimentaban los pasajeros del Sinaia, pues durante 19 días a bordo, luego de partir de Francia, se realizaron decenas de actividades: recitales, tertulias, reflexiones grupales, conferencias, conciertos y hasta la edición de una revista, impulsada entre otros por Garfias, quien acababa de publicar Primavera en Eaton Heastings, en el que anotó:
"Escrito en Inglaterra, durante los meses de abril y mayo de 1939, a raíz de la pérdida de España". Garfias además escribió un poema que comienza así: "España que perdimos, no nos pierdas".
Sin embargo, aquel 13 de junio de 1939 el puerto de Veracruz era una gran fiesta callejera, pese al pesar por la derrota de la esperanza republicana. "Compañeros españoles, están ustedes en su casa", les había dicho durante la bienvenida en los muelles el titular de la SEP, Ignacio García Téllez.
Apretujado, el gentío se concentraba en el malecón, al pie del Sinaia, y poco a poco se diseminó hacia la Plaza de Armas y las calles principales como Independencia y 5 de Mayo, en pleno centro comercial.
Los recién llegados habrían de pasar algunos meses en el puerto de Veracruz y luego la gran mayoría sería trasladada a la ciudad de México, donde se les buscó empleo y diversas maneras de llevar una vida digna en su nuevo país.
Por estos días, desde el martes 9 y hasta el 14 de junio, para recordar lo acontecido hace 70 años, el puerto de Veracruz ha vuelto a ser una fiesta, ahora de la reflexión, el arte y la cultura, con ciclos de cine, conferencias, mesas redondas, talleres de gastronomía, música y exposiciones relacionadas con todo lo que México y España se han aportado mutuamente. El programa no podía llamarse de mejor manera: Semana Cultural España-México: Veracruz, Puerta de la libertad.
En el Sinaia, el primer barco de los 16 que llegaron entre 1939 y 1942, venían mil 681 refugiados, derrotados en lo inmediato y triunfadores a la larga de la cruenta Guerra Civil española (1936-1939).
Veracruz, Veracruz.- Hace 70 años, el 13 de junio de 1939, el puerto de Veracruz, el "tres veces heroico", el "puerto de entrada" de lo bueno y lo malo de la civilización occidental, la "puerta de la libertad", concentraba su inagotable energía y capacidad bullanguera en el malecón.
Estaba por atracar un vapor: era el buque francés Sinaia, que sería historia, leyenda y símbolo del exilio español y de la solidaridad mexicana.
Bandas de guerra, comparsas, discursos, fiesta, libertad y fraternidad eran el aliento que los porteños daban a los diezmados republicanos españoles que ese día comenzaban su exilio en este país, la gran mayoría para siempre.
Era la generosidad de una diplomacia y un gobierno progresistas, encabezado por el presidente Lázaro Cárdenas, nutrido de un pueblo que, con mil problemas, tenía más de tres razones para la esperanza, la principal: un proyecto de nación.
En el Sinaia, el primer barco de los 16 que llegaron entre 1939 y 1942, venían mil 681 refugiados, derrotados en lo inmediato y triunfadores a la larga de la cruenta Guerra Civil española (1936-1939).
Huían de la represión desatada tras la llegada al poder del general Francisco Franco, quien desde el corporativismo y el conservadurismo gobernaría España hasta su muerte, en 1975.
Xirau, Sánchez Vázquez, Gaos
Entre los que serían nuevos mexicanos venían de distintas regiones de España figuras ya consolidadas o futuras como el niño Tomás Segovia, quien acababa de cumplir 12 años y después se convertiría en un importante poeta; el joven de 15 años Ramón Xirau, a la postre poeta y pensador; el poeta y filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, con apenas 23 años; el reconocido filósofo José Gaos, con 38 años; y el poeta Pedro Garfias, integrante de la generación del 27, también con 38 años.
Y con ellos venían fotógrafos, dibujantes, pintores, científicos, mineros, agricultores, ganaderos, albañiles, artesanos, empleados, comerciantes, médicos, abogados y profesores. Todos combatientes por la libertad y defensores del gobierno legal y democrático de la Segunda República Española. Aquí en México serían recibidos por personajes como Alfonso Reyes, Daniel Cosío Villegas, Isidro Fabela y Fernando Gamboa.
Cincuenta años después, en 1989, un Sánchez Vázquez de 73 años escribiría al recordarse como "pasajero común y corriente" de aquel barco: “En verdad, la del Sinaia fue la primera expedición colectiva de exiliados, a la que siguieron poco después las del Ipanema y Mexique. Las tres, a diferencia de la del grupo de eminentes intelectuales que las había precedido, no respondían a una rigurosa selectividad intelectual y reflejaban en su composición la diversidad social, ideológica, política y profesional del pueblo que había hecho la guerra. Fue pues, propiamente terminada la guerra, la llegada del Sinaia a Veracruz la que marcó el comienzo de la larga marcha del exilio en México.”
Foto
Y no era en realidad la primera camada de refugiados con motivo de la Guerra Givil, pues en 1937 ya había desembarcado desde la convulsa España el primer cargamento de nuevos mexicanos, en las personas de unos 500 niños que luego se les llamaría de Morelia y quienes, luego también, nutrirían uno de los capítulos esenciales de esta historiografía y leyenda –ambas importantes– del exilio y la solidaridad.
La fiesta porteña veracruzana no era tampoco la primera algarabía en la adversidad que experimentaban los pasajeros del Sinaia, pues durante 19 días a bordo, luego de partir de Francia, se realizaron decenas de actividades: recitales, tertulias, reflexiones grupales, conferencias, conciertos y hasta la edición de una revista, impulsada entre otros por Garfias, quien acababa de publicar Primavera en Eaton Heastings, en el que anotó:
"Escrito en Inglaterra, durante los meses de abril y mayo de 1939, a raíz de la pérdida de España". Garfias además escribió un poema que comienza así: "España que perdimos, no nos pierdas".
Sin embargo, aquel 13 de junio de 1939 el puerto de Veracruz era una gran fiesta callejera, pese al pesar por la derrota de la esperanza republicana. "Compañeros españoles, están ustedes en su casa", les había dicho durante la bienvenida en los muelles el titular de la SEP, Ignacio García Téllez.
Apretujado, el gentío se concentraba en el malecón, al pie del Sinaia, y poco a poco se diseminó hacia la Plaza de Armas y las calles principales como Independencia y 5 de Mayo, en pleno centro comercial.
Los recién llegados habrían de pasar algunos meses en el puerto de Veracruz y luego la gran mayoría sería trasladada a la ciudad de México, donde se les buscó empleo y diversas maneras de llevar una vida digna en su nuevo país.
Por estos días, desde el martes 9 y hasta el 14 de junio, para recordar lo acontecido hace 70 años, el puerto de Veracruz ha vuelto a ser una fiesta, ahora de la reflexión, el arte y la cultura, con ciclos de cine, conferencias, mesas redondas, talleres de gastronomía, música y exposiciones relacionadas con todo lo que México y España se han aportado mutuamente. El programa no podía llamarse de mejor manera: Semana Cultural España-México: Veracruz, Puerta de la libertad.
El sábado 13 de junio se conmemorará el 70 aniversario del exilio español en México
Anuncian amplio programa cultural que desarrollarán en el estado de Veracruz
Conmemorarán 70 años del exilio español en México
Carlos Paul
El sábado 13 de junio se conmemorará el 70 aniversario del exilio español en México. Para ello se han organizado actividades en el estado de Veracruz, a cuyo puerto arribó en 1939, procedente de Francia, el buque Sinaia con el primer grupo de mil 681 refugiados españoles, quienes huían de la represión franquista durante la Guerra Civil Española (1936-1939).
Dos años antes, en 1937, llegaron a ese mismo puerto alrededor de 500 niños, catalanes y valencianos, en su mayoría, enviados por el gobierno republicano, a quienes después se les conocería como los Niños de Morelia, debido a que fueron ubicados en la capital de Michoacán.
Al Sinaia le siguieron muchos otros barcos, se calcula que entre 1937 y 1942 llegaron a México alrededor de 22 mil refugiados, en 16 embarcaciones; quienes debieron abandonar España y fueron recibidos aquí gracias a la política exterior del presidente Lázaro Cárdenas.
En aquel primer buque viajaron poetas, historiadores, filósofos, fotógrafos, dibujantes, intelectuales y artistas, como Pedro Garfias, Tomás Segovia, Ramón Xirau, José Gaos, Eduardo Nicol, Adolfo Sánchez Vázquez, Julio Mayo, Manuel Andújar y Benjamín Jarnés.
"No fue un viaje sólo de intelectuales y artistas, pues con ellos viajaron también mineros, agricultores, ganaderos, albañiles, artesanos, empleados, comerciantes, médicos, abogados y maestros."
Hoy, a 70 años de aquel histórico recibimiento, del 9 al 14 de junio se desarrollarán, en el puerto de Veracruz, ciclos de cine, conferencias, mesas redondas, talleres de gastronomía, música y exposiciones relacionadas con las aportaciones científicas, artísticas y culturales de los exiliados, que con el tiempo hicieron suyo este país.
Reparación de una injusticia
Al difundir el programa de la Semana Cultural España-México, Veracruz, puerta de la libertad, en representación de la embajada de ese país en México, la consejera cultural, Dolores Ríos, invitó a los nietos de los exiliados a "adquirir la nacionalidad española".
“La España actual –apuntó Ríos– es consciente de la realidad del exilio y plantea hoy la reparación de una vieja injusticia mediante la Ley de Recuperación de la Memoria Histórica y la oportunidad de adquirir la nacionalidad española que se brinda a los nietos de los españoles exiliados.”
Sin embargo, al ser cuestionada qué tanto se conmemora en España el exilio de los españoles, la diplomática reconoció que "los aportes del exilio no son tan conocidos allá como en México".
La funcionaria estuvo acompañada por Armando Quintero, en representación del gobierno veracruzano; Leonor Sarmiento, presidenta emérita del Ateneo Español, y Gonzalo Cuspinera, director del Instituto Veracruzano de Cultura, quien destacó que “se ha editado una memoria histórica conmemorativa con los datos de todos los pasajeros del Sinaia: nombre, edad, ocupación e hijos que tenían, libro que será presentado en el contexto de las actividades” conmemorativas, y cuyo programa se puede consultar en la página electrónica www.ivec.gob.m
Conmemorarán 70 años del exilio español en México
Carlos Paul
El sábado 13 de junio se conmemorará el 70 aniversario del exilio español en México. Para ello se han organizado actividades en el estado de Veracruz, a cuyo puerto arribó en 1939, procedente de Francia, el buque Sinaia con el primer grupo de mil 681 refugiados españoles, quienes huían de la represión franquista durante la Guerra Civil Española (1936-1939).
Dos años antes, en 1937, llegaron a ese mismo puerto alrededor de 500 niños, catalanes y valencianos, en su mayoría, enviados por el gobierno republicano, a quienes después se les conocería como los Niños de Morelia, debido a que fueron ubicados en la capital de Michoacán.
Al Sinaia le siguieron muchos otros barcos, se calcula que entre 1937 y 1942 llegaron a México alrededor de 22 mil refugiados, en 16 embarcaciones; quienes debieron abandonar España y fueron recibidos aquí gracias a la política exterior del presidente Lázaro Cárdenas.
En aquel primer buque viajaron poetas, historiadores, filósofos, fotógrafos, dibujantes, intelectuales y artistas, como Pedro Garfias, Tomás Segovia, Ramón Xirau, José Gaos, Eduardo Nicol, Adolfo Sánchez Vázquez, Julio Mayo, Manuel Andújar y Benjamín Jarnés.
"No fue un viaje sólo de intelectuales y artistas, pues con ellos viajaron también mineros, agricultores, ganaderos, albañiles, artesanos, empleados, comerciantes, médicos, abogados y maestros."
Hoy, a 70 años de aquel histórico recibimiento, del 9 al 14 de junio se desarrollarán, en el puerto de Veracruz, ciclos de cine, conferencias, mesas redondas, talleres de gastronomía, música y exposiciones relacionadas con las aportaciones científicas, artísticas y culturales de los exiliados, que con el tiempo hicieron suyo este país.
Reparación de una injusticia
Al difundir el programa de la Semana Cultural España-México, Veracruz, puerta de la libertad, en representación de la embajada de ese país en México, la consejera cultural, Dolores Ríos, invitó a los nietos de los exiliados a "adquirir la nacionalidad española".
“La España actual –apuntó Ríos– es consciente de la realidad del exilio y plantea hoy la reparación de una vieja injusticia mediante la Ley de Recuperación de la Memoria Histórica y la oportunidad de adquirir la nacionalidad española que se brinda a los nietos de los españoles exiliados.”
Sin embargo, al ser cuestionada qué tanto se conmemora en España el exilio de los españoles, la diplomática reconoció que "los aportes del exilio no son tan conocidos allá como en México".
La funcionaria estuvo acompañada por Armando Quintero, en representación del gobierno veracruzano; Leonor Sarmiento, presidenta emérita del Ateneo Español, y Gonzalo Cuspinera, director del Instituto Veracruzano de Cultura, quien destacó que “se ha editado una memoria histórica conmemorativa con los datos de todos los pasajeros del Sinaia: nombre, edad, ocupación e hijos que tenían, libro que será presentado en el contexto de las actividades” conmemorativas, y cuyo programa se puede consultar en la página electrónica www.ivec.gob.m
domingo, 24 de mayo de 2009
Un tren connmemorativo del exilio viaja a la frontera francesa con 300 personas.
Un tren connmemorativo del exilio viaja a la frontera francesa con 300 personas.
La Generalitat erige un monumento en el cerro por el que huyeron miles de republicanos
BERTRAN CAZORLA - Barcelona - 23/05/2009
Soplaba una cálida tramontana ayer por la mañana en el cerro de Belitres, donde ya se huelen los aromas mediterráneos de los matorrales que florecen. Hace setenta años, en cambio, en esa misma collada, que tiene unas vistas al mar espléndidas y separa Francia de España, "hacía un frío tremendo". Lo recuerda una mujer que entonces era una niña y subió a pie hasta allí. La guerra había terminado y ella seguía a sus padres, republicanos, hacia el exilio.
"La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaba en el convoy una mujer que lo vivió
Este sábado esta mujer ha subido a ese mismo cerro en autocar desde la estación de Portbou. Venía de Barcelona, y ha llegado hasta la última población española antes de llegar a la frontera en un tren que la Generalitat de Cataluña ha fletado para recordar el setenta aniversario del exilio republicano. A las alrededor de dos decenas de testigos del exilio les han acompañado otros dos centenares de excursionistas. Y si en 1939 los que ascendían al cerro formaban una cola de pesarosos derrotados que huían de las tropas franquistas, ahora volvían al lugar agasajados por autoridades como Joan Saura, consejero de Interior, el departamento del que depende el Memorial Democràtic, o los alcaldes de Portbou y la francesa y colindante Cerbère, además de diputados catalanes.
La mayoría de estos testigos eran niños que huían con sus padres cuando terminó la guerra. Es el caso de Amadeo Gracia, que cruzó la frontera con cuatro años y sin un pie. Lo había perdido durante un bombardeo franquista. Alguien inmortalizó su escapada en una foto que se ha hecho célebre por retratar las penurias del éxodo. EL PAÍS rescató su historia hace un lustro, y ahora Amadeo ha vuelto a la zona.
La mayoría de los testigos que ayer estaban en Belitres eran niños en 1939, pero también había alguno que escapaba como un soldado derrotado. Otros viajeros del tren ya nacieron en Francia. "La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaban en el convoy dos mujeres mayores que cruzaron la frontera en 1939.
La Generalitat calcula que más de medio millón de personas lo hizo. Y el alcalde de Portbou ha asegurado que por Belitres pasaron 149.336 mujeres, hombres y niños. Para conmemorar lo que Saura ha calificado del "peor éxodo que ha sufrido Cataluña", el Memorial Democrático del Gobierno catalán ha erigido cuatro monolitos con fotos de la época, cerca de la carretera.
Acompañaban a los viejos exiliados miembros de entidades como los Marxaires de Mataró-Canigó, una asociación excursionista que ya recuperó la ruta del exilio por los Pirineos catalanes hace años, la Asociación de Expresos Políticos o el Amical de Mauthausen, que reúne a españoles que estuvieron presos en ese campo de concentración nazi.
Personas de todas la edades, muchas ataviadas con banderas catalanas y republicanas, han subido hasta ese límite con Francia, donde la Generalitat ha erigido un monumento que recuerda los hechos del 1939 con imágenes de la época. Saura ha subrayado la importancia que tiene recordar ese éxodo, cuando hay, ha dicho, 13 millones de desplazados en el globo: "Cuando atacan la democracia y las libertades en cualquier parte del mundo, nos atacan a nosotros", ha dicho. David, un chaval de 13 años que ha ido al lugar con su familia, confirmaba: "Me ilusiona poder recordar para evitar que cosas así vuelvan a pasar", decía.
La Generalitat erige un monumento en el cerro por el que huyeron miles de republicanos
BERTRAN CAZORLA - Barcelona - 23/05/2009
Soplaba una cálida tramontana ayer por la mañana en el cerro de Belitres, donde ya se huelen los aromas mediterráneos de los matorrales que florecen. Hace setenta años, en cambio, en esa misma collada, que tiene unas vistas al mar espléndidas y separa Francia de España, "hacía un frío tremendo". Lo recuerda una mujer que entonces era una niña y subió a pie hasta allí. La guerra había terminado y ella seguía a sus padres, republicanos, hacia el exilio.
"La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaba en el convoy una mujer que lo vivió
Este sábado esta mujer ha subido a ese mismo cerro en autocar desde la estación de Portbou. Venía de Barcelona, y ha llegado hasta la última población española antes de llegar a la frontera en un tren que la Generalitat de Cataluña ha fletado para recordar el setenta aniversario del exilio republicano. A las alrededor de dos decenas de testigos del exilio les han acompañado otros dos centenares de excursionistas. Y si en 1939 los que ascendían al cerro formaban una cola de pesarosos derrotados que huían de las tropas franquistas, ahora volvían al lugar agasajados por autoridades como Joan Saura, consejero de Interior, el departamento del que depende el Memorial Democràtic, o los alcaldes de Portbou y la francesa y colindante Cerbère, además de diputados catalanes.
La mayoría de estos testigos eran niños que huían con sus padres cuando terminó la guerra. Es el caso de Amadeo Gracia, que cruzó la frontera con cuatro años y sin un pie. Lo había perdido durante un bombardeo franquista. Alguien inmortalizó su escapada en una foto que se ha hecho célebre por retratar las penurias del éxodo. EL PAÍS rescató su historia hace un lustro, y ahora Amadeo ha vuelto a la zona.
La mayoría de los testigos que ayer estaban en Belitres eran niños en 1939, pero también había alguno que escapaba como un soldado derrotado. Otros viajeros del tren ya nacieron en Francia. "La vivencia del exilio es tan variada como las personas que lo sufrieron", comentaban en el convoy dos mujeres mayores que cruzaron la frontera en 1939.
La Generalitat calcula que más de medio millón de personas lo hizo. Y el alcalde de Portbou ha asegurado que por Belitres pasaron 149.336 mujeres, hombres y niños. Para conmemorar lo que Saura ha calificado del "peor éxodo que ha sufrido Cataluña", el Memorial Democrático del Gobierno catalán ha erigido cuatro monolitos con fotos de la época, cerca de la carretera.
Acompañaban a los viejos exiliados miembros de entidades como los Marxaires de Mataró-Canigó, una asociación excursionista que ya recuperó la ruta del exilio por los Pirineos catalanes hace años, la Asociación de Expresos Políticos o el Amical de Mauthausen, que reúne a españoles que estuvieron presos en ese campo de concentración nazi.
Personas de todas la edades, muchas ataviadas con banderas catalanas y republicanas, han subido hasta ese límite con Francia, donde la Generalitat ha erigido un monumento que recuerda los hechos del 1939 con imágenes de la época. Saura ha subrayado la importancia que tiene recordar ese éxodo, cuando hay, ha dicho, 13 millones de desplazados en el globo: "Cuando atacan la democracia y las libertades en cualquier parte del mundo, nos atacan a nosotros", ha dicho. David, un chaval de 13 años que ha ido al lugar con su familia, confirmaba: "Me ilusiona poder recordar para evitar que cosas así vuelvan a pasar", decía.
lunes, 18 de mayo de 2009
A propósito del Congreso sobre las Brigadas Internacionales. La XV Brigada .
Explico algunas cosas - por Juan Miguel de Mora
"Nadie que haya tenido interés en saber algo acerca de las Brigadas Internacionales puede ignorar el heroísmo, el valor y la abnegación con que los estadounidenses combatieron en ellas, comenzando por la batalla del Jarama en la que su cuota de sangre y de vidas fue terrible."
A propósito del Congreso sobre las Brigadas Internacionales
Explico algunas cosas - por Juan Miguel de Mora
Nadie que haya tenido interés en saber algo acerca de las Brigadas Internacionales puede ignorar el heroísmo, el valor y la abnegación con que los estadounidenses combatieron en ellas, comenzando por la batalla del Jarama en la que su cuota de sangre y de vidas fue terrible.
Pero también es sabido que en las Brigadas había voluntarios de muchas naciones y no sólo estadounidenses. En el Ejército de la República una División de Infantería se componía de tres Brigadas Mixtas. Y no se llamaban así -como algunos creen- porque hubiese en ellas españoles y extranjeros, sino porque cada brigada debía contar con Infantería, Artillería, Caballería, Sanidad, Intendencia, Transportes, etc., lo que en la práctica nunca se pudo lograr por completo debido a las carencias de la República.
La 35 División Internacional, adscrita al XV Cuerpo de Ejército que mandaba Manuel Tagüeña, estaba bajo el mando de Pedro Mateo Merino, “verdadero ejemplo de modestia, energía y capacidad entre los excelentes jefes salidos del Ejército Popular” según el general Vicente Rojo (que también elogia a Julián Henríquez Caubín, Jefe de Estado Mayor). Pues bien, esa 35 División estaba integrada por tres brigadas, la XI, la XIII y la XV.
A la XV Brigada mucha gente la llama “Brigada Lincoln” pero nunca existió una Brigada Lincoln, aunque sí un batallón Lincoln, el 57, que, con otros tres batallones, -el 58, el 59 y el 60- integraba la XV Brigada. Los otros tres eran elMac-Paps (canadiense -Mackenzie-Papineau-), el British (británico) y elSpanish, integrado por hispanoamericanos, incluyendo cubanos, mexicanos y otros latinoamericanos, aunque también con españoles y con brigadistas aislados de diversos países, como un griego, algún francés y otros.
El historiador suizo Gino Baumann, especializado en la participación iberoamericana en la guerra española, contabiliza 2.615 hispanoamericanos voluntarios del lado de la República, de ellos 1.200 cubanos, 500 argentinos y 464 mexicanos, bastantes de los cuales estuvieron, en distintas etapas de la guerra, en el batallón Spanish de la XV Brigada. Unos murieron en combate, otros fueron heridos, algunos cambiaron de unidad, pero no en vano, a iniciativa de los estadounidenses del Lincoln, se llamó a ese batallón Spanish, y aunque al final hubiese en él españoles, como en todas las unidades internacionales, no fue por eso que se le dio ese nombre, sino por los latinoamericanos, porque en Estados Unidos son spanish todos los que hablan español y spaniard sólo los naturales de España.
Una autoridad fuera de duda, Julián Henríquez Caubín, Jefe de Estado Mayor de la 35 División, aclaró las cosas:
La XV Brigada, formada sobre la base del primitivo Batallón Lincoln de voluntarios norteamericanos, agrupaba a todos los de la indicada nacionalidad, además de los voluntarios ingleses y de los países de Hispanoamérica *.
Durante toda la Batalla del Ebro, la más feroz y sangrienta de la guerra, los cuatro batallones de la XV Brigada fueron movilizados sin distinción entre unos y otros y si, por ejemplo, la Cota 666 fue valientemente defendida en un momento dado por el Batallón Lincoln, en otras ocasiones la defendieron con igual valor el Spanish, el British o el Mac-Paps. Cuando el inolvidable Harry Fisher dice en sus memorias que cuando ellos eran relevados subían a la cota los españoles, él se refiere al batallón Spanish, llamado así porque había en él muchos latinoamericanos, aunque también voluntarios de otras naciones. Y la Cota 666 no cayó sino hasta el 17 de noviembre, más de un mes desde la retirada de los frentes de los voluntarios estadounidenses; durante ese tiempo la defendieron, como antes, hispanoamericanos, españoles y brigadistas –cubanos y mexicanos, entre otros- que no se retiraron cuando se ordenó, sino que permanecieron luchando cuando ya otros se repatriaban.
No hay diferencias posibles entre los brigadistas de la 35 División y menos aún entre los de la XV Brigada. No es posible hacer distinciones como sabemos quienes lo vivimos y como lo prueba el Diario de Operaciones de la 35 División, publicado por Henríquez Caubín. Jamás un batallón tuvo trato preferente; nunca uno de los cuatro batallones fue relevado antes que otro ni enviado a un lugar más o menos peligroso que el de los otros. Y tampoco ninguno de ellos demostró, en el curso de la larga batalla, ser mejor o más resistente que cualquiera de los otros tres.
Pero después de instaurada la democracia en España, al honrarse a los brigadistas supervivientes, al mencionarlos, al tomarlos en cuenta a todos los efectos, sucede que, seguramente no por intención sino por inadvertencia y falta de información, se da la impresión de que los brigadistas del glorioso Batallón Lincoln tienen un trato de preferencia, en los homenajes, en las menciones y en los libros, respecto de otros no menos respetables, como los cubanos o los mexicanos, los argentinos u otros diversos.
Lo que aclaramos solamente por dejar en su lugar histórico a los iberoamericanos, entre los que también hubo brasileños (José Gay da Cunha fue el último comandante de la XV Brigada). Y todos en esa Brigada, los ingleses, los canadienses, los hispanoamericanos, los españoles, los desperdigados de distintos países, todos, combatieron y resistieron a la par con los magníficos combatientes estadounidenses del batallón Lincoln. Por eso el gobierno de la Republica otorgó a toda la XV Brigada (es decir, a los cuatro batallones) la medalla del valor.
A los cuatro al mismo nivel.
* Julián Henríquez Caubín. La Batalla del Ebro, maniobra de una división. Prólogo del general Vicente Rojo. México 1944. (pág. 378).
Enlace Web al congreso que se hace referencia - Congreso Internacional "Las Brigadas Internacionales: 70 años de memoria histórica"
Juan Miguel de Mora *. Ciudad de México.
Colaborador, El Inconformista Digital.
* Profesor de Indología en la UNAM (Universidad Nacional de México), y ex combatiente en la Guerra Civil española con las Brigadas Internacionales
"Nadie que haya tenido interés en saber algo acerca de las Brigadas Internacionales puede ignorar el heroísmo, el valor y la abnegación con que los estadounidenses combatieron en ellas, comenzando por la batalla del Jarama en la que su cuota de sangre y de vidas fue terrible."
A propósito del Congreso sobre las Brigadas Internacionales
Explico algunas cosas - por Juan Miguel de Mora
Nadie que haya tenido interés en saber algo acerca de las Brigadas Internacionales puede ignorar el heroísmo, el valor y la abnegación con que los estadounidenses combatieron en ellas, comenzando por la batalla del Jarama en la que su cuota de sangre y de vidas fue terrible.
Pero también es sabido que en las Brigadas había voluntarios de muchas naciones y no sólo estadounidenses. En el Ejército de la República una División de Infantería se componía de tres Brigadas Mixtas. Y no se llamaban así -como algunos creen- porque hubiese en ellas españoles y extranjeros, sino porque cada brigada debía contar con Infantería, Artillería, Caballería, Sanidad, Intendencia, Transportes, etc., lo que en la práctica nunca se pudo lograr por completo debido a las carencias de la República.
La 35 División Internacional, adscrita al XV Cuerpo de Ejército que mandaba Manuel Tagüeña, estaba bajo el mando de Pedro Mateo Merino, “verdadero ejemplo de modestia, energía y capacidad entre los excelentes jefes salidos del Ejército Popular” según el general Vicente Rojo (que también elogia a Julián Henríquez Caubín, Jefe de Estado Mayor). Pues bien, esa 35 División estaba integrada por tres brigadas, la XI, la XIII y la XV.
A la XV Brigada mucha gente la llama “Brigada Lincoln” pero nunca existió una Brigada Lincoln, aunque sí un batallón Lincoln, el 57, que, con otros tres batallones, -el 58, el 59 y el 60- integraba la XV Brigada. Los otros tres eran elMac-Paps (canadiense -Mackenzie-Papineau-), el British (británico) y elSpanish, integrado por hispanoamericanos, incluyendo cubanos, mexicanos y otros latinoamericanos, aunque también con españoles y con brigadistas aislados de diversos países, como un griego, algún francés y otros.
El historiador suizo Gino Baumann, especializado en la participación iberoamericana en la guerra española, contabiliza 2.615 hispanoamericanos voluntarios del lado de la República, de ellos 1.200 cubanos, 500 argentinos y 464 mexicanos, bastantes de los cuales estuvieron, en distintas etapas de la guerra, en el batallón Spanish de la XV Brigada. Unos murieron en combate, otros fueron heridos, algunos cambiaron de unidad, pero no en vano, a iniciativa de los estadounidenses del Lincoln, se llamó a ese batallón Spanish, y aunque al final hubiese en él españoles, como en todas las unidades internacionales, no fue por eso que se le dio ese nombre, sino por los latinoamericanos, porque en Estados Unidos son spanish todos los que hablan español y spaniard sólo los naturales de España.
Una autoridad fuera de duda, Julián Henríquez Caubín, Jefe de Estado Mayor de la 35 División, aclaró las cosas:
La XV Brigada, formada sobre la base del primitivo Batallón Lincoln de voluntarios norteamericanos, agrupaba a todos los de la indicada nacionalidad, además de los voluntarios ingleses y de los países de Hispanoamérica *.
Durante toda la Batalla del Ebro, la más feroz y sangrienta de la guerra, los cuatro batallones de la XV Brigada fueron movilizados sin distinción entre unos y otros y si, por ejemplo, la Cota 666 fue valientemente defendida en un momento dado por el Batallón Lincoln, en otras ocasiones la defendieron con igual valor el Spanish, el British o el Mac-Paps. Cuando el inolvidable Harry Fisher dice en sus memorias que cuando ellos eran relevados subían a la cota los españoles, él se refiere al batallón Spanish, llamado así porque había en él muchos latinoamericanos, aunque también voluntarios de otras naciones. Y la Cota 666 no cayó sino hasta el 17 de noviembre, más de un mes desde la retirada de los frentes de los voluntarios estadounidenses; durante ese tiempo la defendieron, como antes, hispanoamericanos, españoles y brigadistas –cubanos y mexicanos, entre otros- que no se retiraron cuando se ordenó, sino que permanecieron luchando cuando ya otros se repatriaban.
No hay diferencias posibles entre los brigadistas de la 35 División y menos aún entre los de la XV Brigada. No es posible hacer distinciones como sabemos quienes lo vivimos y como lo prueba el Diario de Operaciones de la 35 División, publicado por Henríquez Caubín. Jamás un batallón tuvo trato preferente; nunca uno de los cuatro batallones fue relevado antes que otro ni enviado a un lugar más o menos peligroso que el de los otros. Y tampoco ninguno de ellos demostró, en el curso de la larga batalla, ser mejor o más resistente que cualquiera de los otros tres.
Pero después de instaurada la democracia en España, al honrarse a los brigadistas supervivientes, al mencionarlos, al tomarlos en cuenta a todos los efectos, sucede que, seguramente no por intención sino por inadvertencia y falta de información, se da la impresión de que los brigadistas del glorioso Batallón Lincoln tienen un trato de preferencia, en los homenajes, en las menciones y en los libros, respecto de otros no menos respetables, como los cubanos o los mexicanos, los argentinos u otros diversos.
Lo que aclaramos solamente por dejar en su lugar histórico a los iberoamericanos, entre los que también hubo brasileños (José Gay da Cunha fue el último comandante de la XV Brigada). Y todos en esa Brigada, los ingleses, los canadienses, los hispanoamericanos, los españoles, los desperdigados de distintos países, todos, combatieron y resistieron a la par con los magníficos combatientes estadounidenses del batallón Lincoln. Por eso el gobierno de la Republica otorgó a toda la XV Brigada (es decir, a los cuatro batallones) la medalla del valor.
A los cuatro al mismo nivel.
* Julián Henríquez Caubín. La Batalla del Ebro, maniobra de una división. Prólogo del general Vicente Rojo. México 1944. (pág. 378).
Enlace Web al congreso que se hace referencia - Congreso Internacional "Las Brigadas Internacionales: 70 años de memoria histórica"
Juan Miguel de Mora *. Ciudad de México.
Colaborador, El Inconformista Digital.
* Profesor de Indología en la UNAM (Universidad Nacional de México), y ex combatiente en la Guerra Civil española con las Brigadas Internacionales
martes, 5 de mayo de 2009
Memoria del exilio en La Sorbona
Memoria del exilio en La Sorbona
Como es habitual vamos allende nuestras fronteras a pontificar y dar lecciones de derechos humanos, de democracia y de no sé cuántas cosas más
Emilio Sales Almazán (29-04-2009)
El runrún. Luis Díez. Público 28 de abril de 2009
Hace 70 años, por estas fechas, más de 300.000 españoles rumiaban su derrota y desventura en los arenales franceses. Los republicanos derrotados fueron tratados como perros por el Gobierno del país vecino. En el pecado le fue la penitencia. El mariscal Philippe Pètain, un títere de los nazis, traidor sin paliativos, les llamó “ratas”, “gente indeseable”. Al embajador mexicano Luis Ignacio Rodríguez le costó mucho trabajo salvar a varios de las garras de la Gestapo. Su antecesor, Narciso Bassols, logró evacuar a miles de ellos hacia México antes de la ocupación nazi. Otros miles se aprestaron a combatir en la resistencia. De su destino y vicisitudes hablarán el 16 de mayo en el anfiteatro Richelieu de la Sorbona el socialista Alfonso Guerra; Carmen, la hija del expresidente Juan Negrín; Carlos Blanco Aguinaga y otros exiliados y memorialistas del exilio. ¿Cuándo en España?
Esta es la “perla” que aparece en el diario Público de ayer. Como es habitual vamos allende nuestras fronteras a pontificar y dar lecciones de derechos humanos, de democracia y de no sé cuántas cosas más. Eso sí, cuando atravesamos el Pirineo (y lo digo por ser la noticia del acto en Francia pero que podría ser el Atlántico para los caos de Chile, Argentina, El Salvador, etc.) hay que tener cuidado ya que los vencedores de la guerra dejaron muy claritas las cosas y tenemos a nuestro jefe del estado que no permite que en su presencia se diga nada malo de su protector. ¿Qué estatura moral tiene el Sr. Guerra para dar lecciones de exilio, represión, cárcel y asesinatos franquistas? Sinceramente, ninguna. El que es Presidente de la Comisión Constitucional, que explique por que después de esos 70 años seguimos en a situación de que los crímenes del franquismo no hayan sido investigados y que sus responsables hayan pasado por el tamiz de la justicia, por qué no se han satisfecho las demandas sobre las incautaciones, por qué no han sido debidamente reparados los guerrilleros antifranquistas, por qué las cunetas siguen siendo lugar de “reposo” de miles de asesinados, por qué no se ha derogado la ley de amnistía que según las Naciones Unidas es contraria a derecho, por qué, por qué. Espero que la hija del Dr. Negrín le diga a la cara eso de que “España es el único país que no ha renegado de su fascismo”. Espero, esperamos.
Foro por la Memoria de Toledo
Federación Estatal de Foros por la Memoria
Como es habitual vamos allende nuestras fronteras a pontificar y dar lecciones de derechos humanos, de democracia y de no sé cuántas cosas más
Emilio Sales Almazán (29-04-2009)
El runrún. Luis Díez. Público 28 de abril de 2009
Hace 70 años, por estas fechas, más de 300.000 españoles rumiaban su derrota y desventura en los arenales franceses. Los republicanos derrotados fueron tratados como perros por el Gobierno del país vecino. En el pecado le fue la penitencia. El mariscal Philippe Pètain, un títere de los nazis, traidor sin paliativos, les llamó “ratas”, “gente indeseable”. Al embajador mexicano Luis Ignacio Rodríguez le costó mucho trabajo salvar a varios de las garras de la Gestapo. Su antecesor, Narciso Bassols, logró evacuar a miles de ellos hacia México antes de la ocupación nazi. Otros miles se aprestaron a combatir en la resistencia. De su destino y vicisitudes hablarán el 16 de mayo en el anfiteatro Richelieu de la Sorbona el socialista Alfonso Guerra; Carmen, la hija del expresidente Juan Negrín; Carlos Blanco Aguinaga y otros exiliados y memorialistas del exilio. ¿Cuándo en España?
Esta es la “perla” que aparece en el diario Público de ayer. Como es habitual vamos allende nuestras fronteras a pontificar y dar lecciones de derechos humanos, de democracia y de no sé cuántas cosas más. Eso sí, cuando atravesamos el Pirineo (y lo digo por ser la noticia del acto en Francia pero que podría ser el Atlántico para los caos de Chile, Argentina, El Salvador, etc.) hay que tener cuidado ya que los vencedores de la guerra dejaron muy claritas las cosas y tenemos a nuestro jefe del estado que no permite que en su presencia se diga nada malo de su protector. ¿Qué estatura moral tiene el Sr. Guerra para dar lecciones de exilio, represión, cárcel y asesinatos franquistas? Sinceramente, ninguna. El que es Presidente de la Comisión Constitucional, que explique por que después de esos 70 años seguimos en a situación de que los crímenes del franquismo no hayan sido investigados y que sus responsables hayan pasado por el tamiz de la justicia, por qué no se han satisfecho las demandas sobre las incautaciones, por qué no han sido debidamente reparados los guerrilleros antifranquistas, por qué las cunetas siguen siendo lugar de “reposo” de miles de asesinados, por qué no se ha derogado la ley de amnistía que según las Naciones Unidas es contraria a derecho, por qué, por qué. Espero que la hija del Dr. Negrín le diga a la cara eso de que “España es el único país que no ha renegado de su fascismo”. Espero, esperamos.
Foro por la Memoria de Toledo
Federación Estatal de Foros por la Memoria
Etiquetas:
conferencia en La Sorbona,
exilio
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